Los mercados globales han experimentado recientemente eventos extraordinarios que han generado movimientos extremos en renta variable, bonos, divisas y materias primas.
Entre los eventos más destacados están:
Reformas regulatorias en Europa.
Un estímulo fiscal sorpresa en Alemania, equivalente al 10-20% de su PIB (similar al implementado por EE.UU. durante la pandemia).
Pronósticos negativos sobre el PIB en EE.UU.
Nuevas tensiones comerciales con aranceles entre Canadá, México, Europa y EE.UU.
Movimientos extremos
Estos eventos han provocado cambios abruptos en múltiples clases de activos:
Renta fija: Los bonos alemanes subieron 30 puntos básicos en un día, afectando globalmente.
Divisas: El euro subió un 4% y la libra un 2,5% en solo tres días.
Materias primas: El cobre subió un 5% en un día, mientras el petróleo cayó un 5% en tres días.
Renta variable: El índice alemán DAX experimentó movimientos entre -3,5% y +3,5% en días consecutivos.
¿Cómo han reaccionado nuestras estrategias Trend y Carry?
La extrema volatilidadreciente ha generado un entorno especialmente desafiante para estrategias sistemáticas como Trend Following y Carry, provocando pérdidas significativas que se han sumado a las caídas en renta variable americana.

Surgen dudas importantes:
¿Es algo fuera de lo común?
¿No funciona la diversificación?
¿Se han roto estas estrategias?
Entendiendo Trend Following y Carry
Ambas estrategias invierten en acciones, bonos, divisas, energías y materias primas mediante futuros, pero se diferencian claramente en su metodología:
Trend Following busca aprovechar tendencias a largo o en corto, beneficiándose especialmente en periodos largos en las que estas se sostienen. Durante esta etapa reciente, algunos de los movimientos que hemos visto han resultado ir a favor de tendencias previas (largos en renta variable europea y oro, y cortos en bonos), pero por otro lado ha sufrido por movimientos repentinos y erráticos del euro y algunas materias primas.
Carry se posiciona a largo o en corto en los mismos activos, pero lo hace en función del yieldesperado que indican las estructuras de los futuros en los que invertimos. Es decir, que Carry se posiciona de forma que la ganancia esperada sea mayor si los precios no cambian. Desafortunadamente, casi todos los shocks recientes han generado movimientos que iban en contra de la señal de yield preexistente, generando pérdidas importantes y dejando a la estrategia en rangos de máximo drawdown histórico.
¿Es este su primer rodeo?
Históricamente, aunque estas estrategias son diferentes y actúan como buenos diversificadores frente a activos tradicionales y entre sí, algunos escenarios pueden perjudicar temporalmente a ambas.
Por ejemplo,
En 1994 la llamada "masacre de los bonos" impactó negativamente a ambas estrategias.
En 2002 con tarifas sorpresa al acero que crearon un efecto cascada en otras materias primas.
Entre 2016 y 2018 los cambios frecuentes en la política monetaria de la Fed también generaron un escenario de shocks continuos negativo para ambas.
Sin embargo, históricamente ambas estrategias siempre han logrado recuperarse y retomar su senda de crecimiento a largo plazo, destacando especialmente en este sentido Carry, con recuperaciones repentinas tras sus períodos más difíciles.
¿Cuándo funcionan mejor Trend y Carry?
Trend Following se favorece en escenarios con grandes tendencias sostenidas, ya sean positivas o negativas.
Esta estrategia puede concentrarse significativamente en pocas posiciones para capturar movimientos prolongados.
Carry necesita estabilidad y previsibilidad, beneficiándose de períodos donde las expectativas se cumplen claramente, incluso si estas expectativas no son positivas.
La diversificación constante es su principal herramienta de defensa.
Trend y Carry frente a las crisis
Paradójicamente, períodos prolongados de recesiónpueden ser positivos para Trend, que se posiciona en corto en activos procíclicos y largo en activos defensivos. También pueden ser positivos para Carry, ya que las malas perspectivas del mercado son claras y consistentes.
En contraste, escenarios ambiguos marcados por shocks externos, giros repentinos por políticas o noticias inesperadas y saltos de volatilidad extrema sin tendencia definidason particularmente negativos para ambas estrategias
En este último escenario:
Trend puede sufrir reversiones abruptas en sus posiciones.
Carry enfrenta pérdidas si los precios se mueven contra el rendimiento esperado preexistente.
Desafortunadamente, esta última situación es exactamente la que hemos vivido recientemente. Sin embargo, este escenario no será permanente. A largo plazo, esperamos que todos nuestros activos y estrategias sean rentables. Cuando extendemos el horizonte temporal más allá de algunos días, es más probable observar los beneficios reales de la diversificación estructuralque ofrecen estas estrategias.
Diversificación estructural: Una apuesta inteligente
La diversificación estructurales un fenómeno que se manifiesta claramente a medio y largo plazo. A corto plazo, sin embargo, puede ocurrir que acciones, bonos, oro, estrategias Trend Following, Carry y el resto de activos que componen la cartera se correlacionen temporalmente, ya sea al alza o a la baja.
Precisamente por esta razón, las carteras todo terrenocon Return Stackingmuestran un perfil de volatilidad más constante en comparación con las carteras tradicionales procíclicas. Aunque ambas puedan alcanzar niveles similares de volatilidad a largo plazo, las carteras todo terrenotienden a distribuirla más uniformemente en el tiempo.
Mientras tanto, las carteras procíclicas viven ciclos marcados por periodos de calma aparente, en los que acumulan retornos, seguidos de episodios intensos de volatilidad, en los que se devuelve gran parte de lo ganado.
Las matemáticas están claramente de nuestro lado cuando, en el largo plazo, logramos evitar grandes caídas. Pero esto también implica aceptar un camino más agitado en el corto plazo, con movimientos frecuentes y cierta incomodidad temporal.
Al final, invertir implica asumir riesgos para obtener retornos. Nuestra apuesta es hacerlo con inteligencia, siendo más resilientes ante las turbulencias inevitables del mercado y buscando protección en los escenarios más devastadores.
Perspectiva a largo plazo: ¿Qué esperar?
Cuando ampliamos el horizonte temporal más allá de las turbulencias puntuales, resulta más probable observar los beneficios reales y duraderos de la diversificación estructural que ofrecen las estrategias como Trend Following y Carry.
Es crucial no perder la calma ante la volatilidad temporal y recordar que históricamente estas estrategias han demostrado recuperarse y ofrecer buenos resultados a largo plazo.



